Los libros de la semana (Del 10 al 17 de febrero)

Ha sido una semana bastante atareada, también en lecturas.

LEÍDOS

Siempre hemos vivido en el castillo, de Shirley Jackson (Minúscula)

Cuento de hadas, de brujas, de hermanas que viven en una casa remota en medio del bosque. De muertes misteriosas y asesinatos sin resolver. De miedo y odio y talismanes protectores. De jardines, pasteles y gatos. Del amor y de la familia que nos quiere, y de la familia que nos vuelve locos. De cambios. De fuego. De príncipes codiciosos. De niños perversos. De fantasmas que están vivos. De castillos.

De todo eso y mucho más trata este libro especial y diferente, que gustará a adultos y a adolescentes tan especiales como Merricat, la protagonista de esta historia. Un clásico que ha gustado a lectores de todas las edades y a escritores tan conocidos como Stephen King, Dorothy Parker y Joyce Carol Oates, autora del estupendo posfacio que cierra esta edición y que está prohibidísimo leer hasta terminar de leer esta historia que sorprende y engancha sin que, realmente, sepa explicar muy bien por qué. Será la magia de las buenas historias.

También lo comenté en LD Libros, por si os apetece oírlo.

Nazi, komm raus!, de Christian Springer (LangenMüller)

Cuando hablamos de nazis huidos al extranjero, casi todos pensamos inmediatamente en Argentina, Brasil, Uruguay o incluso España. En la organización ODESSA. En películas como Marathon Man.

Lo que mucha gente no sabe es que destacados criminales nazis hallaron refugio en países como Egipto, Siria o Líbano. Que los países árabes cooperaron con Hitler y que personajes tan siniestros como el Gran Muftí de Jerusalén Ammin Al-Husseini o el Primer Ministro iraquí Rashid Alí eran simpatizantes y aliados de los nacionalsocialistas y pasaron la II GM en Berlín como huéspedes de Hitler.

De esa conexión nazi-árabe trata este libro, más concretamente, de la peripecia de un joven actor alemán, Christian Spinger, enamorado de Siria, que un buen día descubre que en ese país se oculta uno de los más destacados criminales nazis, Alois Brunner, la mano derecha de Eichmann.Desde ese momento, y pese a no contar con el respaldo de nadie ni con mucha información, el joven Springer se dedicará, durante años, a recoger pistas, testimonios que le conduzcan a Brunner (o, como se hace llamar en Siria, Georg Fischer). Lo más terrible de todo no es que Brunner se paseara con total impunidad por Damasco, amparado y protegido por las autoridades, ni que el régimen de los Assad negara siempre que el asesino nazi estuviera en el país: lo que horroriza y llena de vergüenza es que nadie moviera un dedo para lograr la extradición de Brunner, condenado a muerte en Francia, y buscado por cazadores de nazis como Simon Wiesenthal o los Klarsfeld. Ni Alemania, ni la UE, ni la ONU;  nadie hizo nada ni se interesó por el asunto hasta que fue tarde y por el camino “desaparecieron” importantes pruebas que podrían haber revelado mucho de lo que pasó en Alemania tras la guerra, y de las sombras del proceso de “desnazificación”.

Un libro que resulta a veces un tanto desordenado y confuso, con numerosos saltos temporales, pues su autor no es escritor ni historiador, y no acierta a saber encajar las partes históricas con las anécdotas y peripecias de su aventura siria, si bien ambas partes son muy interesantes en sí mismas: es la mezcla lo que resulta confuso. Pero se perdona porque este libro cumple un propósito muy importante: recordar a las víctimas, tratar de descubrir quién y por qué ayudó a sus asesinos y demostrar que un solo hombre, un solo justo, puede hacer mucho. O, al menos, intentarlo.

La saga del sagú de Slattery, de Flann O’Brien (Nórdica)

Un libro bien curioso, no sólo por el tema y el peculiar estilo del escritor, sino porque es el último que escribió O’Brien. Inconcluso a la muerte del autor, Nórdica recupera ahora lo poco (unos capítulos) que dejó escritos.

Es difícil juzgar esta obra; lo que se nos presenta es interesante, sugestivo, divertido y bien escrito. Afirman algunas de las críticas que acompañan a la obra que el libro prometía convertirse en el mejor del autor irlandés. Creo que lo poco que nos ha llegado no permite afirmarlo: apenas conocemos a media docena de personajes, cuya importancia posterior en la obra desconocemos. La trama no está siquiera planteada: sabemos que va a tener que ver con la misteriosa planta del sagú, con Irlanda y con los Estados Unidos, pero nada más. Ni siquiera sabemos si  O’Brien, de haber vivido, habría llegado a terminarla o, a mitad de la narración, habría decidido que no le gustaba o no le interesaba y la habría abandonado. O si la versión definitiva, de haber existido, conservaría trama y personajes tal y como se insinúan en estas pocas páginas.

Si nos centramos sólo en lo que leemos: es divertido, retrata muy bien, en algunos golpes estupendos, los caracteres de irlandeses, estadounidenses y escoceses, a los que el cáustico autor aprovecha para repartir estopa con su estilo habitual. La historia promete, y realmente se queda uno con ganas de saber cómo continuaría la obra.

El problema, y el motivo por el que creo que la editorial se equivoca al publicar este libro, es que no es una versión completa de un libro que el autor no tuvo tiempo de revisar y corregir, o una serie de cuentos que se queda a medias. Es un conjunto de capítulos que no sabemos a dónde nos llevaría si la obra continuara, y eso, en mi opinión, no es una novela, ni debe venderse como si lo fuera. Para el estudioso puede ser interesante; para el lector es frustrante. No es una “obra póstuma”, como anuncia la editorial. Es algo que se quedó a medias y no sabemos qué habría llegado a ser. No llega a la categoría de “obra”, sino de “proyecto”.

Juzgando lo escrito, un notable alto; juzgando la publicación en general, un suspenso. Especialmente porque el precio es el de un libro entero.

El hombre que plantaba árboles, de Jean Giono. Ilustraciones de Joëlle Jolivet (Duomo-Nefelibata)

Una bellísima historia, no sé si real o no, y la verdad es que eso no importa, sobre la generosidad, la humildad, el esfuerzo y el amor a la naturaleza y al ser humano. En este cuento se pone de manifiesto cómo el hombre puede ser colaborador en la labor divina. En este caso, con la muy evocadora imagen del hombre que planta semillas que dan fruto bueno y abundante; aunque éste no lo llegue a recoger el sembrador, alimentará (física y espiritualmente)  a quienes vengan después de él.

A veces de lo pequeño nace algo muy grande. De las bellotas que planta el protagonista de esta historia nacen robles, pero también esperanza, belleza y una vida nueva para muchas personas. Un libro con muchas moralejas posibles, pero que, incluso sin ellas, se puede disfrutar porque es una historia bonita, interesante y bien narrada.

Esta edición cuanta con unas preciosas ilustraciones y dos pop-ups, uno al principio de la historia y otro al final, que sirven para comprobar visualmente la diferencia que marca la acción de un sólo hombre en las vidas de muchos. Un libro perfecto para todas las edades.

LEYENDO

The Pursuit of Italy, de David Gilmour (Penguin)

Pues como ya os he contado aquí y aquí cómo iba, y esta semana sólo he podido llegar a un poco después de la Segunda Guerra Mundial, no añado más.

Me está costando acabarlo, y no porque no sea estupendo.

 

 

Hermanito y hermanita, y otros dieciséis cuentos que no están en los libros, de Jacob y Wilhelm Grimm (Nordica ebook)

Ocurre un poco con este libro como con el de Flann O’Brien que he comentado antes: son cuentos recopilados por los Hermanos Grimm y que publicaron en varias revistas, volúmenes de relatos, etc., pero que posteriormente (salvo tres o cuatro cuentos) fueron editados y reescritos por los autores para la versión definitiva de sus famosísimos libros de cuentos (en algunos casos los cambios son numerosos respecto al original). Algunas de las historias que aquí aparecen resultan chocantes, no tanto por el tema como por la estructura y el lenguaje. Me temo que será otro caso de libro que resulta curioso como anécdota o interesante para los estudiosos de la materia, pero no para el lector corriente, que puede sentirse (con razón) un tanto confundido al ver cuentos que parecen escritos por alguien que no sabe escribir. Y los Hermanos Grimm, desde luego, sabían.

Veremos cómo acaba la cosa.

¡Abajo el colejio!, de Geoffrey Willians y Donald Searle (Impedimenta)

Cuando me enteré de que habían editado este libro me eché a temblar: es, seguramente, uno de los libros más divertidos que había leído en inglés, pero su estilo, su humor, su mero planteamiento (el narrador es un escolar gamberro que escribe con faltas de ortografía bastantes para batir el récord Guinness a perpetuidad) me hacían pensar que sería intraducible.

Como de costumbre, me equivocaba. Jon Bilbao, el traductor, hace un magnífico trabajo y convierte este libro en una verdadera joya. Impresionante. Bravo a la editorial por arriesgarse y por traernos este clásico del humor inglés pata negra (o black leg, I presume) que estoy disfrutando como una enana. (Alguien me tiene que explicar un día por qué disfrutan tanto los enanos y por qué se aburren las ostras.)

COMPRADOS

 Constantine the Emperor, de David Potter (OUP); Israel: An Introduction, de Barry Rubin (Yale University Press); Christ Stopped at Eboli. The Story Of A Year, de Carlo Levi (Levi Press);  Nazis on the Run. How Hitler’s Henchmen Fled Justice, de Gerald Steinacher (OUP); Mossad, de Michael Bar-Zohar y Nissim Mishal (Ecco); When General Grant Expelled the Jews, de Michael D. Sarna (Schocken); Spies Against Armaggedon, de Yossi Melman y Dan Raviv (Levant Books); Necesario pero imposible, de Javier Gomá (Taurus); The Dialectics of Secularization, de Joseph Ratzinger y Jürgen Habermas (Ignatius Press); True Freedom: On Protecting Human Dignity and Religious Liberty, de Timothy Dolan (Random House); Prayer, de Hans Urs von Balthasar(Ignatius Press); Credo, de Hans Urs von Balthasar (Ignatius Press); Milestones, de Joseph Ratzinger (Ignatius Press); Mein Bruder der Papst, de Georg Ratzinger (Herbig); Der Schattenmann: Von Goebbels zu Carlos, de Willi Winkler (Rowohlt Berlin); Hitlers Muslime: Die Geschichte einer unheiligen Allianz, de Volker Koop (Bebra Verlag); Schweigen die Täter, reden die Enkel, de Claudia Brunner y Uwe von Seltmann (Fischer Taschenbuch); Persilscheine und fälsche Passe, de Ernst Klee (Fischer Taschenbuch); Halbmond und Hakenkreuz: Das Dritte Reich, die Araber und Palästina, de Klaus Mallmann und Martin Cüppers (Primus Verlag).

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